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Las horribles violaciones y asesinatos de Los «Barbie y Ken Killers».

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Paul Bernardo, con la ayuda de su esposa Karla Homolka, aterrorizó a los adolescentes de Toronto con una serie de terribles violaciones.

Paul Bernardo y su esposa Karla Homolka eran una hermosa pareja de asesinos canadienses.
Nadie sospechó de ellos, hasta que en 1993 se determinó que Paul Bernardo era responsable de al menos 13 violaciones y quizás cuatro asesinatos.

Bernardo usó sus conocimientos en negocios para desarrollar una técnica de seducción para atraer mujeres.

Se obsesionó con la novela American Psycho y la llamó «mi Biblia». Cuando conoció y se casó con Karla Homolka, todo parecía indicar el fin de sus fantasías sádicas y sexuales. Nadie sospechó que en realidad, Karla Homolka iba a alimentar sus deseos más oscuros.

Paul Bernardo nació el 27 de agosto de 1964 en Ontario, Canadá. Los Bernardo eran una familia estable de clase media «económicamente acomodada».

En 1975, Kenneth Bernardo, el padre de Paul, fue acusado de abuso de menores y había rumores de que abusó sexualmente a su propia hija.

Paul Bernardo no pareció verse afectado por esta desgracia en su infancia.

Era guapo y encantador, una combinación que usaba para manipular a las mujeres y tomarlas desprevenidas.

En lugar de enojarse con el padre por las acusaciones de abuso sexual, siguió sus pasos, incluso comenzó a referirse a su propia madre como una «vaga» y una «puta».

En la madrugada del 4 de mayo de 1987, en Scarborough, Ontario, una joven que bajaba del autobús fue secuestrada y violada brutalmente.

Durante un corto periodo de tiempo, Paul Bernardo atacó a varias mujeres en esa zona. Tenían entre 15 y 21 años y todos los ataques incluyeron golpizas, intensos abusos verbales y graves amenazas.

Paul Bernardo violó o intentó violar al menos a 19 mujeres jóvenes. Las víctimas fueron todas secuestradas en paradas de autobús.

Un par de las víctimas de Bernardo lograron escapar y acusarlo. Bernardo fue interrogado dos veces por la policía, pero nunca fue identificado como sospechoso oficial.

En 1987, a los 23 años, Paul Bernardo conoció a Karla Homolka quien solo tenía 17.

Homolka fue descrita como una niña «bien adaptada, bonita, inteligente y popular» con una afición por los animales que la llevó a comenzar a trabajar en una clínica veterinaria después de la escuela secundaria.

Karla Homolka se enamoró de Paul y este un día le contó sobre sus ataques. Ella en lugar de asustarse o acusarlo, le pidió que siga haciéndolo, para su satisfacción sexual.

Paul Bernardo planeaba citas amorosas con Karla y al mismo tiempo violaba brutalmente a niñas en Scarborough.

Paul Bernardo y Homolka llegaron a comprometerse. Tres años después de esto, Bernardo empezó a aburrirse.

Se quejó a Homolka de que ella no era virgen cuando se conocieron. Por eso dirigió su atención a Tammy: La hermana de 15 años de Homolka.

Para mantener la atención de Bernardo, Homolka robó anestésicos animales de la clínica veterinaria donde trabajaba y empezó a drogar a su propia hermana.

Un día colocó un trapo empapado en halotano sobre la boca de su hermana y esta se desmayó. Se turnaron con Paul para violarla mientras grababan todo con una videocámara. Por la violencia del acto, Tammy tuvo un ataque y se ahogó en su propio vómito. Karla se apuró a destruir la evidencia y esperó un tiempo, hasta que el halotano se evaporó. Recién ahí llamó a una ambulancia.

Cuando Tammy llegó al hospital los doctores no pudieron hacer nada por salvarla. «Si tan solo hubiera llegado unos minutos antes,» le dijo uno de los doctores a la familia Homolka.

La muerte de Tammy fue considerada un accidente, ya que el anestésico se había evaporado de su cuerpo. Las drogas en su sistema no fueron detectadas en la autopsia.

Unos meses después, Karla Homolka invitó a su casa a otra adolescente, con la que se había hecho amiga en el trabajo.

La pareja volvió a drogar a la niña. Abusaron de ella y lo grabaron todo el acto en una cinta de video. Esta vez la niña sobrevivió y al despertarse no recordaba nada.

Paul Bernardo y Karla Homolka se casaron el 29 de junio de 1991, el mismo día en que una pareja que navegaba en canoa en el lago Gibson descubrió bloques de concreto que contenían partes de cuerpo humano.

Los restos pertenecían a Leslie Mahaffy, de 14 años, que había desaparecido el 15 de junio. Había sido secuestrada y violada por los asesinos de Ken y Barbie.

Casi un año después, el 16 de abril de 1992, la pareja volvió a atacar, esta vez matando a Kristen French, de 15 años. Dejaron su cuerpo maltratado y su cabello parcialmente rapado en una zanja a lo largo de un camino rural.

La policía pronto se dio cuenta de que los dos asesinatos estaban relacionados.

Algunos testigos dijeron que habían visto a un hombre desconocido rondando por el mismo lugar donde el cadáver fue hallado. Con estas declaraciones, la policía realizaó un identikit que concordaba con los rasgos de Paul Bernardo.

En enero de 1993, Homolka dejó a su marido después de que éste le propinara una paliza con una linterna.

Dos meses después, una muestra de ADN tomada de Bernardo resultó ser coincidente con el semen encontrada en las víctimas.

Karla Homolka buscó un acuerdo con la fiscalía a cambio de testificar contra Paul Bernardo.

El gobierno acordó una sentencia de 12 años a cambio de su cooperación. Pero cuando llegó el juicio de Paul Bernardo, la fiscalía vio los videos que la pareja había grabado y se dieron cuenta de que cometieron un error al darle tan poco tiempo de condena.

Paul Bernardo fue declarado culpable de todos los cargos en su contra y condenado a cadena perpetua.

Sus víctimas de violación son desconocidas, pero se cree que superan las veinte.

En 2018 después de 25 años en prisión, Bernardo pidió que se le redujera la pena. Esta solicitud fue denegada después de solo 30 minutos de deliberación.

Bernardo nunca se disculpó por sus crímenes, mientras que su esposa Karla salió libre, y ahora vive en algún lugar, con un nombre distinto y los mismos instintos perversos.


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